jueves, 9 de junio de 2016

Poesía de pensamiento


Territorios bajo vigilancia (Poesía reunida) y El fin del mundo en las televisiones (Premio Tiflos de Poesía) comparten editorial (Visor) y anaqueles, al tiempo que ratifican que Diego Doncel (Malpartida de Cáceres, 1964) es una de las voces más importantes y originales de la última lírica española.

Desde sus inicios, el poeta cacereño busca una renovación de la poesía figurativa de la generación anterior. Así, en El único umbral (1990, Premio Adonáis) propone una alternativa a esta y plantea un discurso amargo y desencantado, que aspira a ser testimonio de la decepción de un yo que proyecta sobre la naturaleza el fracaso y la frustración de sentirse parte de un mundo complejo y contradictorio. Aunque en Una sombra que pasa (Tusquets, 1998), un único poema dividido en doce movimientos, ahonda en estos presupuestos, no será hasta En ningún paraíso (Visor, 2005) y Porno ficción (DVD, 2011; Premio de Poesía Ciudad de Burgos) cuando -con el aplauso unánime de lectores, crítica y compañeros- Doncel cree un imaginario propio y consiga huir de las formas tradicionales gracias al empleo del versículo, de la narratividad y de la ironía, convirtiéndose en el adalid de una nueva corriente poética nacida de nuestro tiempo y de la problemática intrínseca de la sociedad actual. Esta tendencia supone, pues, una renovación tanto de los modos como de los recursos para que la palabra desarrolle toda su capacidad crítica y adquiera, inevitablemente, una dimensión moral.


(Publicado en Cuadernos del Sur, 4 de junio de 2016, p. 3)

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